miércoles, 26 de junio de 2013

Nota sobre la segunda instancia previa al Encuentro de CONTRAFUEGOS.

EL ENCUENTRO SE SIGUE PREPARANDO

Y se prepara con la participación de los/as vecinos/as, estudiantes, trabajadoras/es, docentes y funcionarias/os de la educación, entre otros/as que se acercaron el pasado sábado 15 de junio a la sede del Programa APEX-Cerro.
En esta segunda actividad preparatoria del ENCUENTRO POPULAR DE EDUCACIÓN, se discutió sobre “EDUCACIÓN, SOCIEDAD Y CONSTRUCCIÓN DEMOCRÁTICA”, contando con exposiciones y trabajo en talleres para intercambiar y elaborar aportes.
Compartimos la nota de Contrafuegos, con un compañero que en la jornada expuso sobre el tema y una compañera que se acerco a participar de la actividad.

Link al video:
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=D9Np7E3ytug


Para leer la nota en su contexto original, pueden dirigirse a la página de Colectivo Contra Fuegos mediante el siguiente link:
http://contrafuegos.org/2013/06/segunda-instancia-del-encuentro-popular-de-educacion/

lunes, 24 de junio de 2013

Artículo publicado en Brecha, 21 de junio de 2013

Alma Bolón

Es de todos

Bajo el lema “Defendamos juntos lo que es de todos”, en la soleada tarde del sábado pasado, de nuevo volvió a tener sentido reunirse para oír y para hablar sobre la educación pública. 
La reunión fue en el Cerro y respondió al llamado de algunos sindicatos y gremios de la educación, del movimiento estudiantil, de Fucvam y de participantes del Movimiento de Defensa de la Educación reunidos en la Comisión de Educación del PIT-CNT.
Semanas antes, el primer encuentro en el local del Sunca había congregado a más de cien personas decididas a reflexionar sobre “Educación y mundo del trabajo desde una concepción emancipadora”. Manifiestamente, el asunto está en el ojo de muchas tormentas, aunque más no sea por la tan obvia como obtusa distinción entre “educación” y “mundo del trabajo”. ¿Cabe hacer como si el primer término no supusiera al segundo, como si la educación no fuera, y diera, trabajo? ¿Cabe hacer como si “el mundo del trabajo” fuera apenas otro nombre  del “mundo productivo”? ¿Cabe hacer como si la producción de bienes materiales de consumo fuera el origen, el móvil y el destino del vivir? De irremediable candor grandilocuente, esta pregunta sin embargo estuvo rondando por aquel encuentro, y una respuesta posible fue esbozada por María Luisa Battegazzore al presentar y comentar el proyecto pedagógico de Pedro Figari. 
Este último sábado, la reunión fue en la sede del Apex, programa de extensión universitaria en el Cerro. La asistencia fue aún más numerosa, compuesta sobre todo por estudiantes, docentes, vecinos, padres. Esta vez, el asunto fue discutir sobre “Educación, sociedad y construcción democrática” y el conjunto de los panelistas enjuició una serie de afirmaciones que andan circulando con total tranquilidad, como si fueran pancitos benditos de inmaculada factura.
Luego del saludo de bienvenida, Marcos Lombardi, dirigente del sindicato del transporte (Unott), celebró la voluntad de reunirse y de elaborar propuestas. Saliendo al cruce de la acusación que el sistema político/mediático dirige insistente contra los docentes, Lombardi fue enfático al sostener que los trabajadores no eran los responsables de la crisis educativa. 
Por su parte, la representante estudiantil Mariana Licandro (I.P.A.), consideró diversas maneras de plantear el vínculo educación y sociedad. Entendiendo por esta última el conglomerado de  poderes mediático/empresariales, suele plantearse una relación de servidumbre entre ambas, y así se sostiene que la educación debe estar al servicio de “la sociedad”, atenta y servicial ante los requerimientos de ésta. En otro extremo, podría concebirse, según Licandro, un vínculo de mutua ignorancia, en una suerte de autarquía de la institución educativa. Sin embargo, prosiguió Mariana Licandro, habría una tercera modalidad, dialógica pero asimétrica, puesto que lo propio de la educación es mantener un diálogo con la sociedad, pero desde la posición de avanzada impuesta por su obligación de atisbar lo que viene, de mirar más lejos, de adelantarse al porvenir mediante el estudio crítico del presente. En ese sentido, Mariana Licandro realizó un análisis agudo de algunas categorías que hoy se aceptan en el campo de la enseñanza con total naturalidad, y que provienen directamente del universo empresarial: “calidad”, “eficiencia”, “eficacia”, “evaluación”, “gestión”. En pocos años, esas categorías sustituyeron a los conceptos con los que la enseñanza solía pensarse a sí misma. El poder de penetración es tal, apuntó Licandro, que los estudiantes chilenos, puntales del cuestionamiento al modelo educativo neoliberal, han sido tomados por la palabra “calidad”, que emplean en el lema que los reúne: “por una enseñanza de calidad”…
Acto seguido, Pablo Martinis (F.H.C.E.), comenzó citando a su colega Antonio Romano que ha ejemplificado la centralidad de la educación señalando que, antes de “el” golpe de 1973, primero hubo, desde el poder político, repetidos golpes a la enseñanza. Martinis revisó luego las ideologías que fueron pensando a lo largo del tiempo nuestro sistema educativo, con sus resultados que no revierten la desigualdad social -la injusticia- en la que se asienta la enseñanza. Finalmente, criticó las llamadas “políticas focalizadas”, que buscando remediar disparidades suelen terminar acentuándolas. Como se sabe, estas políticas han sido el caballito de batalla de los gobiernos frentistas, caballito que ya venía fatigado de épocas anteriores. Así, palabras como “contexto” y “enseñanza contextualizada” son clichés siemprelistos, e indisimulados eufemismos: se sabe que “contexto” designa una barriada desguarnecida, ya que difícilmente se hablará de “enseñanza contextualizada” para los alumnos de Pocitos o de Carrasco. En ese sentido, Martinis defendió una repolitización del discurso pedagógico, entendiendo por esto un retorno a categorías políticas -como justicia e igualdad- fundantes del vivir juntos. Asimismo, propuso restituir su universalidad a categorías como infancia o adolescencia, destripadas por el discurso sociologizante. De este modo, Martinis reivindicó la igualdad, no como ideal a alcanzar o como ausencia que colmar, sino como axioma del cual se debe partir, cuando de enseñar se trata. Cuando se trata de poner, al alcance de todos, todo aquello cuyo valor justifica el trabajo que da el esfuerzo de transmitirlo.   
Fernando García (FHCE) se remontó a las primeras apariciones de la palabra que da lugar a la actual “humanidades”. Hace 2060 años, en “Pro Arquias”, Cicerón inaugura con el término “humanitas” la reflexión, en el mundo latino, sobre la actividad intelectual del ser humano, sobre el cultivo de la palabra, de la lengua y de las letras. En ese discurso, Cicerón no solo está intentando demostrar que es el mejor orador -el de mayor fuerza persuasiva- gracias al estudio de las letras, sino que también está defendiendo el derecho a la ciudadanía de un poeta griego, Arquias, acusado de haber usurpado la ciudadanía romana. Y el legítimo derecho de Arquias a la ciudadanía, Cicerón lo fundará en su trato con lo universal, en su condición de hacedor de universalidad, que emana de su práctica de poeta. La extranjeridad se anula, sostuvo Fernando García, cuando lo que está en juego es lo universal del cultivo de las letras. Doscientos años después de Cicerón, Aulo Gelio, reflexionando sobre el término “humanitas”, señala que quienes forjaron esa palabra latina no traducían la palabra griega “filantropía”, sino lo que en griego se llamaba “paideia”, y nosotros, dice Aulo Gelio, llamamos “instrucción” y “educación en buenas artes”. En ese sentido, el término “humanitas” del cual deriva nuestro “humanidades” aparece como el núcleo incandescente de la educación y de la ciudadanía. Se vuelve entonces comprensible la inquina que nuestra época, en nombre de su mitológica “utilidad”, le dispensa. En ese sentido, Fernando García citó párrafos de los estatutos de la Federación Rural, redactados hace cien años por Carlos Reyles, en los que se proclama el bien material como motor social y educativo. 
Finalmente, Roque Faraone, docente de larga actuación en Secundaria y en la Universidad, se refirió a esa peculiar relación entre educación y publicidad, relación en la que el Estado desperdicia en una lo que intentó en otra. Dicho de otro modo, el Estado, a través de la publicidad contratada por sus reparticiones, despilfarra dos veces el erario público. Una vez, gastando en agencias y campañas publicitarias, es decir, incorporando -sin distancia y sin  cuestionamiento- criterios característicamente empresariales privados (con el lucro como único motor), por lo tanto ajenos a la índole pública del Estado. Otra vez el Estado vuelve a despilfarrar, al estropear, con piezas publicitarias estólidas, lo invertido en enseñanza; así, lo que los docentes se empeñan en hacer oír (por ejemplo, algunos valores), la publicidad, con su enorme vozarrón, hace casi inaudible. En el mismo sentido, Faraone ofreció un florilegio de inepcias publicitarias pagas por el Estado que, de este modo, logra simultáneamente despilfarrar y deseducar. También, Roque Faraone ilustró algunos de los abundantes ejemplos en los que el espacio público pasa a ser soporte publicitario, privatizándolo, es decir privándonos de un bien común, en aras de un interés monetario particular.
Concluidas las presentaciones de los panelistas, la asistencia se reunió en grupos y se intercambiaron pareceres. En el grupo en que estuvo presente esta ocasional cronista, se habló sobre la importancia de difundir experiencias pedagógicas muy creativas que hubo en Uruguay, y que la dictadura dejó truncas. También, como quince días antes, volvieron a cruzarse los pares “educación y trabajo” y “educación y ciudadanía”, al ponerse sobre el tapete algunas preguntas sobre los cometidos de la enseñanza pública: ¿formar trabajadores? Y a los no trabajadores, ¿quién los forma? ¿Formar ciudadanos? Sobre el final, quedó sonando otra pregunta: cómo explicar que las críticas y las acusaciones se concentren siempre en Enseñanza Secundaria, otorgando, por la vía de los hechos, una suerte de absolución perpetua a Primaria, como si ésta estuviera cumpliendo a cabalidad con su labor, como si nada hubiera que preguntarse a su respecto.
La actividad se clausuró con las palabras del maestro Miguel Soler, que se congratuló de que, en esas largas horas en que tanto se había hablado de educación, en ningún momento había sido cuestión de sueldos y de presupuesto. Sin embargo, el legendario maestro inmediatamente agregó que esta ausencia temática era tanto más admirable cuanto los sueldos en la enseñanza son completamente inaceptables, son sueldos con los que se vive a durísimas penas. Y uno se pregunta, ¿cómo hace un maestro o un profesor para vivir con esos sueldos? Y sobre todo uno debe preguntarse ¿cómo hace un sistema educativo para vivir con esos profesores que a duras penas pueden vivir con sus muchas horas de trabajo y sus pocos pesos de sueldo?
La próxima cita es el sábado 29 de junio, a las 14 horas, en la Cruz de Carrasco .

jueves, 20 de junio de 2013

EPEU en los medios y prensa

A continuación les dejamos a su disposición todos los links:


"Resistencia Critica" - Artículo de La Diaria, sobre el segundo taller del EPEU-

Encuentro Popular de Educación sumó aportes hacia su realización 26 y 27 de julio.

El Movimiento en Defensa de la Educación Pública, que integran los sindicatos de la educación nucleados en el PIT-CNT, el movimiento estudiantil y la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, avanzó el sábado un nuevo casillero en su preparación hacia el Encuentro Popular de Educación (EPE) de Uruguay que está programado para el 26 y 27 de julio. Miguel Soler Roca, que convocó a trabajar con la consigna “La resistencia crítica a la construcción del futuro”, cerró esta segunda instancia preparatoria, que se desarrolló en la sede del programa Apex-Cerro. Resta una jornada previa en Montevideo y dos en otros departamentos; una en Salto y otra en Cerro Largo.

Agustín Cano, miembro de la organización del EPE, informó a la diaria que asistieron 120 personas, muchas de ellas vecinas del barrio, que participaron activamente en los diferentes subgrupos que se formaron para trabajar en talleres tras las ponencias de la mesa central. Ésta, que tuvo como moderador al secretario de organización del zonal oeste del PIT-CNT, Marcos Lombardi, estuvo integrada además por Mariana Licandro, delegada del Centro de Estudiantes del Instituto de Profesores Artigas; Pablo Martinis, docente investigador del Instituto de Educación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE); Fernando García Tabeira, docente del Instituto de Filosofía de la FHCE; y por el profesor Roque Faraone, que tituló su exposición “Medios de comunicación y publicidad en Uruguay versus educación”.

Practicando debatir
En los talleres se discutieron temas que propusieron los propios participantes, como la autonomía de los centros educativos, la educación y el trabajo, “el rol en el que en las últimas décadas se ha puesto a los educadores, como meros aplicadores de modas didácticas”, así como “el rol creciente de los tecnócratas que sin conocimiento ni experiencia de inserción en la educación determinan sistemas de evaluación que no tienen que ver con intereses educativos sino con otros tipos de intereses”, comentó Cano, refiriéndose tanto a “las pruebas PISA [Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, por su sigla en inglés] como a evaluaciones en línea”. Se enfatizó esa “visión crítica de las pruebas de evaluación” por entenderlas una “medición estandarizada, descontextualizada y ritualizada en una suerte de cuestión antieducativa”. Si bien no hubo una instancia de síntesis, sí abundaron las opiniones que coincidieron en señalar que “a los educadores se los deja afuera, no se obtiene una información relevante desde el punto de vista educativo, no se tienen en cuenta los procesos de cada uno de los estudiantes ni la diversidad de los distintos puntos de partida”, según dijo Cano. Este tipo de pruebas, agregó, “se van imponiendo como pensamiento único”, y son “perspectivas que no nacen del mundo de la educación, sino del mundo del comercio y de la empresa. No están pensadas en servir a una visión de diagnóstico y superación del problema inserta en una perspectiva educativa, en la que los educadores deberían ser los principales protagonistas como profesionales de la educación y como intelectuales transformadores”.

Los participantes también discutieron acerca de “las experiencias alternativas que están en curso dentro de la educación pública”. “Sobre todo en los medios de comunicación, se instala la idea de que las experiencias alternativas están en la educación privada, y eso no es así”, señaló Cano, narrando que se compartieron “experiencias muy interesantes, incluso algunas que tienen que ver con la participación en los centros educativos, con sus contextos, con sus barrios, con sus comunidades de base; experiencias sin la necesidad de un plan estratégico de un director omnipotente como están proponiendo del tipo de Promejora”.

Para leer la nota en su contexto original, pueden dirigirse a la página de La Diaria mediante el siguiente link:
http://ladiaria.com.uy/articulo/2013/6/resistencia-critica/

Carta abierta de una docente Uruguaya

Soy una docente de Enseñanza Secundaria, de 7mo grado, el grado más alto al que puede aspirar un docente en nuestro Sistema Educativo. Tengo 28 años en la docencia.

Decido hacer pública mi reflexión por primera vez y con ello expresar mi punto de vista y el de muchos docentes que como yo, viven su labor desde el anonimato pero con compromiso y profesionalismo.

Soy profesora de Primer Ciclo en la Enseñanza Pública, de la que soy fruto y de la que defenderé siempre.

Soy una docente, que ha sido siempre muy bien calificada, a nivel del Centro Educativo y desde la Inspección de su Asignatura. Aclaro esto, porque es común afirmar que los docentes no trabajamos, no estamos preparados, no nos importa otra cosa que protestar y parar. Que nuestra función es otra. Que no nos importan los alumnos.

Es verdad, nuestra preocupación no debería ser otra que la de enseñar. Pero pregunto ¿se puede enseñar cuando a primera hora de un turno, luego de haber llovido toda la noche, se debe cruzar por encima de una tabla, haciendo equilibrio, para no caer, porque se inundó el patio del liceo?

¿Se puede enseñar cuando el piso de tablas del salón se hunde y entre él y el subsuelo hay no menos de 15 cm?

¿Se puede enseñar cuando se van agregando salones a una casona vieja, una pieza pequeña, agregada, sin demasiada respiración y todos apretados?

¿Se puede enseñar cuando hay dos o tres grupos libres en un pequeño patio interno de “una casa” que funciona como liceo y faltan adscriptos? Y esos adscriptos han sido pedidos en reiteradas oportunidades: por dirección, sala docente, inspección y nadie responde.

¿Y saben una cosa?

Todo el mundo opina de los docentes, de la enseñanza, de los planes, de los fracasos, del ausentismo. Pero NADIE ha sido docente por 24 horas en URUGUAY. (Salvo los docentes)

Siempre opiné y hoy lo afirmo más que nunca: Los consejeros, los inspectores, los técnicos, ministro de educación deberían tener como requisito, para decidir sobre la enseñanza, una práctica docente ACTUAL, en un liceo de contexto crítico. No la práctica que realizaron hace 20 años con alumnos de otra edad y de otro contexto social.

Ser docente un día, le aclararía un poco el panorama a mucha gente.

A eso sumémosle las distintas problemáticas que debe atender un docente, problemáticas para los cuales no ha sido preparado. No se cuenta con asistentes sociales, psicólogos, pedagogos y especialistas en lectoescritura, etc. Debería ser de primer orden, dada nuestra problemática social actual contar con equipos multidisciplinarios y el hecho que algún liceo disponga de un psicólogo no significa que todos lo tengan. Con esto de la inclusión tenemos alumnos con enormes dificultades sociales, psicológicas y de aprendizaje y entonces aparece: LA TRAMPA. Eso no es inclusión. Van a un liceo, asisten, pero no pueden aprender, el centro educativo no les brinda el apoyo que necesitan. NO PUEDE.

Por último el docente ha sido desacreditado permanentemente porque alguien debe ser el chivo expiatorio de todo el desastre educativo. Y como consecuencia la sociedad no lo respeta.

He sido profesora de actuales médicos, ingenieros, jugadores de fútbol en primera división, abogados, fotógrafos destacados y aún hoy continúo mi vínculo con estos alumnos. Esto me da la tranquilidad de que he cumplido dignamente con la profesión que elegí y desde la cual colaboré para una sociedad mejor.

Siempre se dijo que lo primero que hace grande a un país es la educación. Hoy, no parece importarle a mucha gente ni los alumnos ni los docentes.

¿No sería mejor que se construyeran escuelas y liceos de verdad? No casas viejas y con remiendos que a los dos meses están igual.

¿No sería mejor darle a la Educación lo que merece?

¿No sería bueno revalorizar la figura del docente y no abandonarlo solo en la trinchera y reconocerle la función que ha cumplido y cumple en una sociedad democrática?

Espero que esta carta que he enviado sea publicada y que la prensa, en la que confío, una vez más demuestre su rol que es fundamental dentro de una sociedad donde todos tenemos derecho a ser escuchados. Muchas gracias.

"La Educación en Uruguay"

La secretaría de Comunicación puso a disposición de canales de todo el país un nuevo video a fin de sumar información sobre temas que componen la agenda pública nacional. En este caso se aborda el tema de la educación.   


Este video fue subido al canal de Secretaría de Comunicación de Presidencia el 28 de diciembre de 2012, adjuntamos el link: 


http://www.youtube.com/watch?v=zKqDYJ2J5P8&feature=youtu.be

martes, 18 de junio de 2013

EPEU en la radio

Fragmento del programa de Arquero Peligro dedicado al Encuentro Popular de Educación y al presupuesto educativo de cara a la próxima rendición de cuentas.Cuenta en primer lugar, con una nota de Agustín Cano, quien habla sobre el EPEU; y una entrevista con el economista Martín Sanguinetti para hablar del presupuesto educativo de cara a la próxima Rendición de Cuentas




https://www.dropbox.com/s/zhw8vy2kzu14ndq/Extracto%2030-Mayo%20Ecnuentro%20Popular%20de%20Educacion%20y%20Rendicion%20de%20Cuentas.mp3

Fotos del encuentro en el APEX

En la jornada del 15 de junio se celebró el segundo encuentro, en esta ocasión en el local del Programa APEX del Cerro. El eje central fue "Educación, sociedad y construcción democrática".










domingo, 16 de junio de 2013

¡Educadores digamos no!

¿Qué papel juega este indignado discurso en una publicación política que hoy trata monográfica y oportunamente de la educación? Lo juzgo muy importante, por eso he decidido colaborar con estas palabras en este número de Mate Amargo.

Por: Miguel Soler Roca

Soberbios y equivocados
Cruel viene resultando el año 2013 en materia de Derechos Humanos para la sociedad uruguaya.
Tendremos que afrontar el cuadragésimo aniversario del golpe cívico militar de 1973, recordándolo como la fuente de tristes crímenes todavía encubiertos y habremos de seguir soportando la
ignominiosa contradicción de que mientras las víctimas desaparecieron sus victimarios circulan provocativamente entre nosotros. Perdura el contumaz silencio de las Fuerzas Armadas respecto a sus crímenes, la ambigüedad de ciertos pronunciamientos de nuestra clase política, la irresponsable indiferencia de una considerable parte de nuestra alegre y confiada sociedad y, como nefasto remate, las sentencias últimamente adoptadas por la mayoría de nuestra Suprema Corte de Justicia (SCJ), que violan el sentido común, desprecian la memoria de las víctimas, el dolor de sus familiares y los sentimientos de nuestro Pueblo, desconciertan e irritan a la ciudadanía, dividen a la academia y a la jurisprudencia,
transgreden la legislación internacional y avergüenzan al país entero ante sí mismo y ante la comunidad mundial.
Mientras otras sociedades de América Latina realizan sensibles progresos en el esclarecimiento de la Verdad y en el castigo de sus respectivos criminales, Uruguay aparece ante la faz del mundo
cediendo, una vez más, a las presiones de los verdaderos aunque ocultos culpables y se hace regañar como niño desobediente por organismos regionales con capacidad de aplicarnos deshonrosas sanciones.
Ante tanto daño, ha habido, no obstante, reacciones dignas de apoyo, así como advertenciasfundamentadas acerca de la necesidad de enmendar el rumbo, caiga quien caiga. Aunque recién nacida, la Institución Nacional por los Derechos Humanos ha hecho oír sin demora la voz jurídica y éticamente fundada de sus miembros, poniendo en evidencia las aberraciones de la SCJ. Fiscales y
jueces, la mayor parte de ellos mujeres, han decidido desconocer en sus sentencias la posición incompartible de la Corte. Las organizaciones de Derechos Humanos, la Universidad de la República, partidos políticos de izquierda, el movimiento sindical y estudiantil, artistas, intelectuales, residentes uruguayos en el exterior y todo tipo de agrupamientos sociales preocupados por el pasado y el futuro del país se han manifestado claramente contra los fallos de la SCJ y contra la soberbia y retrógrada actitud de la mayoría de sus miembros, pidiendo, como piden el sentido común y el decoro nacional, su alejamiento de los cargos que vienen inexplicablemente ocupando.
Esta crisis y el enfrentamiento que ha suscitado continúan, como lo demostró hace muy pocos días la participación ciudadana en la última Marcha del Silencio y el sentido actual de sus reivindicaciones. El país no podrá resistir el statu quo en esta materia y haríamos bien, todos, en forzar la búsqueda de una solución antes de que la inevitable salida nos sea impuesta desde fuera. 

La educación y su irrenunciable protagonismo
He expuesto en múltiples ocasiones mi convicción acerca de la politicidad e historicidad del hecho educativo. No desarrollaré aquí estos temas. Rendiré homenaje, una vez más, a los estudiantes y los
docentes asesinados, torturados, perseguidos y obligados al exilio por la dictadura. Y recordaré que a partir de la posdictadura, es decir, de 1986 y hasta 2005, los programas oficiales de estudio de la
historia prescribían la enseñanza de “la evolución de nuestro país en el siglo XX hasta 1967”.
Maestros y profesores estaban obligados a ocultar a sus alumnos en qué contexto habían vivido sus abuelos y padres y cuáles habían sido los hechos históricos conducentes al presente tal como lo
percibían niños y adolescentes. Hubo durante cuatro períodos gubernamentales el ocultamiento de uno de los asideros fundamentales de la constitución de toda persona: el conocimiento de las raíces explicativas de su entorno real. Nada más que para la primaria oficial, puede calcularse en un millón el número de niños, hoy ya en edad de ejercer su plena ciudadanía, que no conocieron la historia reciente, conocimiento al que tenían pleno derecho por el mandato del segundo inciso del artículo 71 de nuestra Constitución y por la adhesión de Uruguay a variados instrumentos internacionales en la materia, entre ellos la Convención de Derechos del Niño de 1989 donde pueden leerse expresiones
como las siguientes: “El niño tendrá derecho a la libertad de expresión; ese derecho incluirá la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de todo tipo…” (Art. 13); “Los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a (…) prepararlo para asumir una vida responsable en una sociedad libre” (Art. 29).
En 1996 la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI, presidida por Jacques Delors, presentó a la UNESCO su informe titulado “La educación encierra un tesoro” que se ocupa
abundantemente de este tema, incluyendo estos párrafos: “Se trata sobre todo de ayudar al alumno a entrar en la vida con la capacidad de interpretar los hechos más importantes relacionados con su
destino personal y con el destino colectivo. (…) Hay aquí un terreno nuevo para los responsables de las grandes orientaciones de la política de la educación y de la elaboración de los programas. Esa
perspectiva tendería a integrar los logros de las ciencias sociales en un enfoque global que permita una amplia comprensión de los hechos pasados y presentes”.
Reacios al mandato cobardemente impuesto en los programas de estudio de la época ya llamada “democrática”, muchos maestros y profesores rompieron el bloqueo que se imponía a sus conciencias y aportaron a sus alumnos el conocimiento de la verdad histórica total. Lo hacían en escuelas y liceos, en forma personal y colectiva, enfrentando dificultades múltiples: la falta de suficiente información, la resistencia de algunas familias, el celo burocrático de ciertos directores e inspectores. Pero lo hacían, acatando su propia consigna interior: resistir el impuesto e hipócrita olvido a la verdadera historia. Registré entre mis notas personales el haber asistido, el 23 de octubre de 2004, una semana antes de las elecciones nacionales que dieron el triunfo por primera vez al Frente Amplio, a una reunión de docentes convocada por el Movimiento de Educadores por la Paz en la que viví la emoción de escuchar fundadas exposiciones sobre la necesidad de abrir hasta fechas recientes la enseñanza de la historia, así como el testimonio de maestros y profesores que lo venían haciendo y se sentían orgullosos de ello, desafiando obstáculos y justificados riesgos.

La historia reciente también es historia
El nuevo CODICEN de la ANEP, resultante del cambio político al fin operado en el país, escuchó este clamor y el 26 de octubre de 2005 adoptó una Resolución modificando los programas de enseñanza de la historia reciente. En lo esencial, el CODICEN decía: “Considerando: que el conocimiento de la historia de la segunda mitad del Siglo XX es esencial para que los educandos comprendan los cambios ocurridos en la sociedad, la economía, la política y la cultura, que vertebran el mundo actual al grado que omitirlos es volver incomprensible la realidad, (…) el Consejo Directivo Central resuelve: 1. Encomendar a los Consejos de Educación Primaria, Secundaria y Técnico-Profesional, a
la Dirección de Formación y Perfeccionamiento Docente, proponer, en el menor plazo posible, la adecuación de los planes y programas de estudio a fin de que los docentes dicten el análisis de la
Historia de la segunda mitad del Siglo XX”, a lo que seguían medidas tendientes a la implementación de la Resolución.
Hubo que explicar a la población las razones y el carácter impostergable de la medida adoptada, formar en cursos intensivos con apoyo de la Televisión Nacional a los docentes, producir los
materiales necesarios, aprovechando la experiencia que habían ya realizado los educadores de avanzada y la actitud favorable del movimiento sindical docente. Fue una de las grandes transformaciones introducidas por el nuevo gobierno de la ANEP, en uso pleno de la autonomía que la Constitución le otorga.
Como era de esperar, la oposición perdió la oportunidad de guardar silencio y organizó un gran escándalo. No hizo sino el ridículo, con la colaboración de la prensa reaccionaria. Así, el ex Presidente Dr. Sanguinetti afirmó en El OBSERVADOR de 28 de octubre de 2005 que la enseñanza de la historia contemporánea es de “cuasi imposible objetividad”; su colega el Dr. Lacalle escribió en
EL PAÍS de la misma fecha que “siempre es peligroso enseñar historia contemporánea cuando los que la enseñan han sido testigos”; en este mismo diario y fecha el Sr. Luis Hierro opinó que “ni los profesores, ni los textos, ni el sistema están preparados para dar una visión razonable”, en tanto el Diputado y Maestro Sr. José Carlos Cardoso declaraba en EL PAÍS de 9 de noviembre de 2005 su inquietud, manifestando: “esto va camino a una historia sesgada, que tiene como objetivo conseguir adhesiones”. El ruido opositor fue, naturalmente, mucho más intenso pero no muy prolongado. La
ANEP hizo las cosas bien, con la autorizada y activa participación del Vicepresidente del CODICEN, Profesor José Pedro Barrán; los nuevos programas fueron aplicados y ahora a nadie se le ocurriría
sugerir con éxito que la enseñanza de la historia tenga otra fecha límite que el día de hoy.
Más aún: en ese primer gobierno del Frente Amplio fueron reformulados todos los planes y programas de estudios de los cuatro niveles de que se ocupaba la ANEP: inicial y primaria, secundaria, técnico-profesional y formación docente. Sin entrar al análisis global de los mismos, que no es este el lugar de hacer, se mantuvo en todos ellos el alcance que se había dado a la enseñanza de la historia y se consideró necesario que el alumnado, en el marco de una visión integral de su formación, tuviera oportunidades genuinas de conocer e internalizar por la experiencia personal y colectiva los Derechos Humanos y los valores que contribuyen a la preservación de la paz, la solidaridad, la justicia social, en un anticipo de lo que hoy, a instancias del Presidente Mujica, se viene implementando como una “estrategia por la vida y la convivencia”.

El mensaje de los nuevos programas de estudio 
No dispongo de espacio para entrar en detalles, pero deseo concretar mi pensamiento apoyándomeen la cita de algunos textos que considero pertinentes y avanzados.
El programa para la Educación Inicial y Primaria (2008) declara en la primera línea de su texto (página 9): “El Programa Escolar del Consejo de Educación Primaria se centra en los Derechos
Humanos”. Se incluye una subárea denominada Construcción de Ciudadanía, así justificada: “La finalidad de este campo en la escuela es la formación de sujetos autónomos, críticos y responsables, capaces de articular su libre realización personal con la responsabilidad social y la búsqueda de la justicia”. Y con ese fin se sugieren contenidos y actividades para los niños de tres años de edad en adelante. El programa de historia de sexto grado incluye temas como los siguientes: “La crisis política y el golpe de Estado de 1973. Gobierno cívico-militar. La interrelación de dictaduras en
América Latina. La construcción de un nuevo orden institucional. La ruptura del Estado de Derecho.
La supresión de garantías individuales y colectivas. La represión y violación de los derechos humanos. La emigración política y económica”. Para ese mismo grado, el programa de Ética
prescribe: “Las diferentes concepciones sobre la Paz. La Paz más allá de la oposición a la guerra. La Paz como discurso. Los Derechos Humanos como conquista. La vida como valor y sustento de los Derechos Humanos. Los genocidios”. Y el de Derecho dispone: “La construcción de una Cultura de Paz como alternativa a diferentes formas de autoritarismo. Los crímenes de lesa humanidad. La solidaridad entre países. La resolución pacífica de conflictos: la mediación”.
El nuevo programa de Educación Secundaria, en su reformulación de 2006, incluye en su primero y segundo años dos horas semanales como Espacio curricular abierto, justificado, entre otras frases,
por las siguientes: “El Espacio debe promover valores como la tolerancia, la solidaridad, el respeto, la responsabilidad, el compromiso con la sociedad y el medio ambiente, la capacidad de escucha y la convivencia democrática a través de la reflexión, el diálogo y también las acciones concretas de involucramiento y compromiso activo con la comunidad y el centro educativo”. En el tercer año del Ciclo Básico se reservan tres horas semanales para Educación social y cívica y en segundo año de Bachillerato otras tres para Educación ciudadana, concebida, se dice, como “espacio privilegiado para reflexionar y ayudar a reequilibrar la necesaria relación entre lo colectivo y lo individual”.
El programa de Historia del último año de Bachillerato está precedido, entre otras, por las siguientes consideraciones: “Se sugiere que el tratamiento de los temas del Programa contemple y considere, de manera articulada, la evolución histórica de los Derechos Humanos a nivel mundial y en nuestro país, que incluya la defensa de la dignidad humana, de los instrumentos legales para garantizarlos y la responsabilidad individual, social, grupal y política en su defensa, evitando toda forma de discriminación. La indagación sobre la vigencia y violación de los Derechos Humanos habilitará y brindará oportunidades a los/las estudiantes no sólo a participar activamente en su ejercicio y defensa como ciudadanos responsables y respetuosos del pluralismo cultural y de valores, sino a asumirse como sujetos de derechos”. Y el Programa incluye, entre otros, estos temas a desarrollar: “El golpe de Estado de 1973 y las diferentes miradas historiográficas. La dictadura cívico-militar, la
vida cotidiana y los miedos. El plebiscito de 1980, la crisis económica y la transición hacia la democracia: concertación programática, acuerdo del Club Naval, la Ley de Caducidad. La situación de los Derechos Humanos. La situación económica y social al finalizar el siglo”.
El Plan 2007 para la Educación Técnico-Profesional (UTU) incluye para tercer año, y lo menciono siempre sacrificando detalles, dos horas semanales de Formación Ciudadana. En su fundamentación
se señala: “…el eje articulador de nuestra asignatura es la construcción de ciudadanía y la promoción de los Derechos Humanos. Formación Ciudadana tiene como objetivo brindar
instrumentos a los futuros ciudadanos que les permita vincularse de forma crítica con su realidad, que los ayude a desarrollar un pensamiento autónomo”. Es mucho más lo que ofrece la UTU a sus
estudiantes, entre otras oportunidades un taller optativo sobre “Filosofía para Jóvenes”.
Por último, quisiera referirme a algunos aspectos de la Formación Docente, área de trabajo de la ANEP hoy involucrada en un importante debate a raíz de la disposición legal de dar a la misma nivel y carácter universitario, mandato que está cerca de dar lugar a una Ley por la que se debiera crear la Universidad Nacional de Educación. Me limitaré a mencionar que el Sistema Único Nacional deFormación Docente, adoptado por la ANEP en 2008, reconoce que “el perfil de egreso del profesional docente parte de la relación dialéctica de la educación y la transformación social”. Se propicia, pues, la formación de un profesional que contribuya a “la construcción de una sociedad más humanizada, justa y solidaria, fundada en el ejercicio pleno de los Derechos Humanos”.
El salto hacia el NUNCA MÁS, que la educación pública no dio en 1985, lo fue dando de 2005 en adelante. El lector podrá preguntarse, justificadamente, si las previsiones de todos estos programas, animados de un enfoque humanista que requiere la adhesión y el compromiso de los docentes y del pueblo, tienen plena aplicación en aulas y centros. Yo también me lo pregunto, pero tengo plena confianza. Toda política educativa adquiere muy lentamente vigencia generalizada. Los sistemas de educación son, por múltiples razones, reticentes a los cambios, mucho más cuando estos inciden sobre conceptos y prácticas socialmente arraigadas. Escribía Julio Castro en 1966: “El andar del tiempo hacia la liberación de los pueblos es constante y es, además, irreversible. A los educadores, la hora presente nos señala deberes y responsabilidades que no debemos eludir. Es un honroso compromiso (…) que debemos cumplir con dedicación, con coraje y, sobre todo, con una lúcida visión de las limitaciones presentes y de las posibilidades que debemos crear y conquistar para construir el porvenir”.

Nuestro NO, nuestro SÍ
Enfrentando las limitaciones de que nos habla el Maestro Mártir, hemos venido trabajando las posibilidades que nos permitan conquistar la construcción del porvenir. Nuestra herramienta
principal de educadores es la palabra, la nuestra y la del alumno, la palabra que cimenta la paz, la justicia, la solidaridad, la convivencia. Ahora aparece la mayoría de la Suprema Corte de Justicia diciéndonos a todos, a la sociedad, pero también a los educadores: “Vuestro pensamiento y vuestro libreto tienen erratas: olvidémonos de la recuperada capacidad punitiva del Estado; donde decía imprescriptible ha de leerse y aceptarse ya prescribió; no ha de hablarse a niños y adolescentes de delitos de lesa humanidad, que no los ha habido, sino de olvidables delitos comunes; los
torturadores no han de ser castigados sino liberados; a los jueces díscolos y sobre todo a las juezas de conciencia autónoma les agradeceremos los servicios prestados; y en cuanto a los Derechos
Humanos, la comunidad internacional no tiene nada que decirnos, pues constituimos un país soberano, sin otra verdad que la que nosotros, la mayoría de la SCJ, proclamemos.
El oráculo se ha pronunciado. Acato y respeto, ha dicho la mayoría, aunque no estoy de acuerdo. La confrontación arde dentro de la misma Justicia. Y en la calle. La ANEP, cuyos documentos
fundamentales de acción educativa, los programas de enseñanza, han sido tácitamente cuestionados, no ha dicho, que yo sepa, todavía nada.
El lector me permitirá la inmodestia de ubicarme – tal vez por no poder todavía considerarme fuera de servicio – ante este dilema. Es esta una hora crucial para los educadores y sus organizaciones: la
hora de gritar, con fuerza, nuestro NO. NO olvidaremos a nuestros muertos, ni a nuestros torturados, ni a las compañeras violadas, ni a los niños robados. NO aceptaremos resignadamente la impunidad
de los criminales. NO perdonaremos que miles de educandos hayan sido formados bajo un pensamiento fascista. NO renunciaremos a que los programas de enseñanza estén orientados por valores portadores de justicia y libertad. NO permitiremos que nuestros alumnos sean formados con nuestra complicidad para una sociedad en que la lucha por la Verdad y la Justicia sea reemplazada
por el verticalazo, el olvido y el silencio.
Y si a la hora de la verdad, en la hora íntima en que el educador y su alumno se escuchan mutuamente y se miran fraternalmente a los ojos para crecer juntos, tenemos que desacatar dictámenes reaccionarios, erróneos e inadmisibles, los desacataremos. En esto de cultivar una pedagogía de la resistencia, de la desobediencia y, si es preciso, de la clandestinidad, los educadores de todo el mundo tenemos experiencia. No estoy exhortando a introducir el caos en nuestro sistema educativo; estoy, una vez más, recordando a Julio Castro, que nos dejó dicho hace medio siglo: “la hora presente nos señala deberes y responsabilidades que no debemos eludir”.

Rendición de cuentas de la FEUU realizada el pasado 6 de junio de 2013 en Montevideo

A la opinión pública:
En el marco de una nueva rendición de cuentas la Federación de Estudiantes Universitarios entiende fundamental expresar su posición y plantear su preocupación frente a la negativa del poder ejecutivo de invertir el presupuesto necesario para educación y por lo tanto para la Universidad.
En el escenario de discusión de los problemas de la Educación Pública el sistema político realiza dos tipos de ataques hacia ésta y en particular a la Universidad, unas veces frontal y otras en forma solapada, no dando los aumentos presupuestales necesarios para que la enseñanza pública en el fomento de la cultura y la ciencia puedan estar a la altura de las necesidades del pais.
En el estado actual en el que vivimos, donde la economía global está regida por los intereses de las grandes multinacionales y potencias, se nos condenan a tener un rol determinado como economía subdesarrollada y dependiente, en contraposición a esto es que debemos apostar a tener un país que se sustente en un desarrollo auténtico, soberano y libre.
La FEUU se encuentra en plena discusión en la Concertación para el Desarrollo Productivo y Social con diversos actores sociales, productivos y académicos. En este espacio se están considerando diversas propuestas que apuestan a un mayor desarrollo social basado en el cambio de la matriz productiva, una mayor calificación de los uruguayos, la creación de conocimiento científico y de tecnología adaptada a la realidad nacional. Para llevar adelante estos planteos, el Estado debe incrementar la inversión pública en educación, salud, vivienda, infraestructura, entre otros tantos rubros. En la Concertación se pretende acordar una estrategia regional de desarrollo que trascienda los ciclos electorales y nos permita alcanzar un proceso de desarrollo sostenido, rompiendo con los lazos de dependencia que nos depara la división internacional del trabajo.
Para lograr un cambio de este rol asignado, la Universidad de la República, autónoma y cogobernada, debe jugar un papel importante en el desarrollo de la ciencia y la tecnología en la creación de nuevos conocimientos y debe tener la capacidad para utilizarlos adecuadamente. Para lograr estos objetivos es fundamental tener un presupuesto acorde, que garantice buenos salarios que retengan al personal más capaz y que los estudiantes puedan desarrollarse plenamente.
Ésta Universidad que como lo define en su ley orgánica, es generadora de nuevo conocimiento a través de la investigación, y agente de construcción colectiva de conocimiento mediante el intercambio de saberes con las distintas partes de nuestra sociedad mediante su función de extensión.
Ésta Universidad que también piensa en el interior y debe seguir trabajando para estar presentes y desarrollar las áreas del conocimiento allí donde haya condiciones materiales y masa crítica que sustente el desarrollo disciplinar del área en cuestión. Este proceso de descentralización apuesta a impartir cursos universitarios en todo el país, instalando sedes y casas en diferentes partes del territorio, atendiendo a las demandas específicas que allí surjan.
Como la FEUU ya señaló en su última Convención: “La educación debe ser entendida como un agente de reproducción o transformación, una herramienta que al igual que la cultura pueden y deben estar al servicio de la transformación de la sociedad (...) Quién determine qué y cómo se enseña tendrá a su disposición una herramienta muy importante para determinar el rumbo productivo y económico del país” 
Entendemos que una sociedad sin educación es una sociedad sumisa, donde la democracia queda en un segundo plano. Es la educación nuestra herramienta de emancipación generadora de seres éticos, críticos y soberanos y mediante ella tenemos la llave para lograr un verdadero desarrollo del país como sociedad.
Con los incrementos presupuestales recibidos en el quinquenio anterior se permitió comenzar a recuperar los salarios, construir nuevos edificios, comenzar a desarrollar la Universidad en el interior, empezar a mejorar las condiciones de trabajo y estudio. Se comenzó a adecuar la escala salarial y se brindaron posibilidades de ascenso a los funcionarios docentes, técnicos, administrativos y de servicio. Se trató de incentivar la
alta dedicación a la institución, la capacitación y formación y mejorar las políticas de Bienestar Universitario. Sin embargo todavía estamos lejos de poder cumplir con los objetivos planteados.
De la observación de la situación coyuntural de nuestro país se desprende la siguiente reflexión: Uruguay está atravesando un crecimiento sostenido como hace tiempo no se veía, creemos firmemente que es éste el momento para fortalecer las bases que aseguren en el largo tiempo la continuidad de un proceso de crecimiento, proyectando el desarrollo de la educación y fomentándola en todos sus niveles.
Creemos que el desarrollo con equidad social requiere un uso eficiente de los recursos del Estado y con una visión a largo plazo en la distribución del mismo, en ese entendido exigimos que se pondere fuertemente el gasto en educación pública, apostemos al futuro.
En esta rendición de cuentas nos encontramos con una nueva negativa de otorgarle a la UdelaR y a la educación lo que está pidiendo, aludiendo al poco dinero con que cuenta el estado. De esto nos surge una pregunta, ¿el estado está recaudando todo lo que puede? Hoy el Estado se apropia de parte de los ingresos que generan el trabajo o la propiedad cobrando impuestos, y con el gasto público ofrece servicios como la educación y salud, realiza transferencias, otorga subsidios y actúa como productor a través de las empresas públicas, es necesario revisar tanto la recaudación como el gasto.
Analizar la forma que existe de recaudación tributaria y de gasto público son la base para fundamentar las formas del incremento presupuestal, ya que para lograr un incremento del presupuesto educativo una de las formas es incrementar la recaudación tributaria. Esta debe ir en el sentido de lograr una mejor distribuir la riqueza y para eso es necesario avanzar en cambios tributarios donde, se aporte según la capacidad de cada actor. Teniendo presente las exoneraciones impositivas ya que en nuestro país existen importantes exoneraciones tributarias a las ganancias empresariales, fundamentalmente a través de las Zonas Francas y la Ley de Inversiones. No podemos dejar de señalar a la hora de pedir presupuesto para la educación, la inmoral deuda externa con la que cargamos de la cual gran parte se generó durante la última dictadura del país. Para pensar en más y mejor educación, es necesario que cuestionemos el régimen fiscal esto implica cuestionar: “de quiénes” se obtienen los recursos públicos y “para quiénes” y “para qué” se destina el gasto. Con el objetivo de aumentar la recaudación con impuestos a los propietarios de medios de producción, del capital y sus ingresos se plantean algunas medidas a modo de ejemplo1:
- Si se aumenta el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas de 25% a 30%, la recaudación aumentaría en 235 millones de dólares.
- Si los inmuebles rurales, excluyendo los de los productores familiares, vuelven a pagar el impuesto de primaria, como pagan los inmuebles urbanos, la recaudación aumentaría en 100 millones de dólares.
- Si se elimina la exoneración de los inmuebles rurales del impuesto al patrimonio, medida que está en estudio en el gobierno, se recaudaría entre 80 y 100 millones de dólares anuales.
- Si se crea un impuesto del 5% sobre las partidas definidas como “egresos” en la balanza de pagos se recaudaría más de 800 millones de dólares anuales.
- Con un impuesto a las exportaciones de soja y de madera (detracción) del 15% se recaudaría 250 millones de dólares y con un 5% sobre la carne más la eliminación de la devolución de impuestos de 2% se recaudaría 98 millones de dólares.
- Con un aumento del impuesto a las importaciones de automóviles y teléfonos celulares de un 10% aumentaría la recaudación en 68 millones de dólares.
- Con un aumento de las tasas o de los bienes que pagan IMESI se podría fijar como meta aumentar la recaudación en 100 millones de dólares.
Invertir en educación es invertir en el futuro, invertir en la Universidad de la República es invertir en una institución comprometida con el desarrollo de nuestro país. El pretexto de la crisis económica no tiene fundamento, porque existen los recursos en en el país. Si en esta época de abundancia, donde muchos sectores de la economía están recibiendo ganancias extraordinarias, si ahora no volcamos los recursos necesarios en la educación, si no invertimos ahora en el futuro, ¿cuándo lo haremos?

Por todo lo que nos une
ASCEEP - FEUU

-Estos datos fueron obtenidos del documento “Por una rendición de cuentas para el Desarrollo con Justicia Social” del Centro de Estudios y Formación Sindical “José D'Elía”.-

Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay
Arenal Grande 1422, Montevideo.
E-Mail: feuu@oce.edu.uy

www.feuu.edu.uy

"Mirada de largo plazo" - Artículo en La Diaria, primer taller del EPEU -

Movimiento en Defensa de la Educación Pública inició acopio de insumos para debate en julio.

Cómo se relaciona el sistema educativo con el sector empresarial terminó siendo uno de los principales carriles por los que transitó el debate de la primera jornada preparativa para el Encuentro Popular de Educación, que se desarrollará el 26 y 27 de julio en el Paraninfo de la Universidad de la República.

Más de 100 personas colmaron el salón de la sede central del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA). Sobresalió la presencia del maestro Miguel Soler entre decenas de estudiantes terciarios, dirigentes sindicales, docentes de los diferentes niveles y profesionales de varias ramas. Fue la primera de tres instancias que habrá antes del encuentro propiamente dicho. Su coincidencia con los tiempos en los que, se prevé, comenzará el debate del segundo Congreso Nacional de Educación no es intencional, apuntó a la diaria Agustín Cano, delegado de la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) en la Comisión de Educación del PIT-CNT. “La idea es que no se superponga. No es un contracongreso ni es una actividad preparatoria para él. Aquí la idea es tener una mirada de educación a largo plazo, más allá del congreso”, señaló.

“Trabajo y educación desde una mirada emancipadora” fue el título de la primera instancia preparatoria, con el representante del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), profesor Néstor Pereira, que integró la mesa de expositores junto a la profesora María Luisa Battegazzore, el miembro del consejo directivo nacional del SUNCA Federico Steinhardt y el director del Centro de Formación y Estudios de esa organización sindical, Claudio Iturra. Al presentar la mesa, Cano subrayó que los convocantes, nucleados en el Movimiento en Defensa de la Educación Pública pretendían “recuperar la acumulación existente en materia de reflexión educativa, de formulación de propuestas, en un marco en el que se hace necesario defender lo público y defender la educación pública”.

Debatiendo
Un párrafo inicial propuesto por la organización fue el disparador. En él se hacía referencia a “la falsa oposición que, en una pretendida defensa del mundo del trabajo, menoscaba, descalifica y elimina la educación en las disciplinas de las humanidades por su carácter especialmente letrado [...] Han sido opuestas tanto a los conocimientos científicos como a las habilidades prácticas, perdiéndose así de vista que el conocimiento letrado es la condición indispensable, de cualquier conocimiento que se precie, de ser algo más que una ilustración mecánica”.

Para Pereira, el sistema educativo “tiene que comenzar a pensar en profundidad sobre las relaciones y distinciones entre capacitación, formación y actualización, y al mismo tiempo pensar sobre las profesiones en el país”, pues “se nota el desarrollo de determinadas profesiones que muchas veces el sistema educativo se muestra autista en absorberlas, o mantiene distancia hacia ellas. Generalmente, cuando el sistema educativo responde, ya es tarde”.

El consejero del Codicen también afirmó que en Uruguay los avances más importantes en cuanto a desarrollo tecnológico “lo hacen las empresas”, pues son las que “más invierten” en ello. Desde la educación pública “se puede estimular el desarrollo, pero nunca lo va a hacer en gran escala”. En ese sentido, dijo, “la educación se encuentra en una encrucijada para empezar a redefinir algunos de sus modelos”.

La exposición de Battegazzore se centró en el pensamiento de Pedro Figari, a quien definió como “el representante más conspicuo en nuestra tradición pedagógica, de la preocupación por una educación integral”. Éste “planteaba una educación totalizadora, de acuerdo a concepciones totalizadoras del hombre y de la personalidad humana”, señalando que no era “adecuada” la “preparación para las industrias fabriles”, por considerarlas una “apología de la división del trabajo, de la manualidad hábil y de la facultad en mecánicas para la producción industrial, prescindiendo del arte en vez de hacerla presidir por él”. Sin dejar de citar a Figari, Battegazzore subrayó que “el operario autómata, destinado a las 1.000 formas de esclavización”, que construye el “afán de lucro de los empresarios, no puede ser un anhelo social”. La Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU) “es el fracaso” de Figari, apuntó. Para él, añadió Battegazzore , “en los liceos debía incorporarse el arte industrial como parte de una educación integral”, pues de lo contrario se generaría “el cáncer de un proletariado intelectual, de gente sin capacidad realizadora y práctica”. “La inteligencia, el ingenio y la capacidad intelectual se retroalimentan con el trabajo manual”.

Llamó a atender el “cierto consenso de que existe una crisis de la enseñanza”, para “pensar que en las crisis está implícita la posibilidad de un cambio; si no hay crisis, no hay cambio”.

La constru
“Desde la intelectualidad se suele mirar como menos al trabajador manual”, reflexionó Federico Steinhardt, que defendió la posibilidad de “llegar a los aprendizajes a través de muy diversas formas”. “En la construcción, 99% de los trabajadores aprendió robando el oficio”, comentó, aunque enfatizó en “los reclamos por la falta de mano de obra calificada” que se lanzan “desde los privados”. Eso, dijo, “no es casualidad, sino una consecuencia”, pues “no se generan los espacios para que los trabajadores puedan formarse”. “Eso es algo muy complejo” que pasa “en varios frentes”, reflexionó.

El debate sobre educación y trabajo, con las participaciones desde el público, acercó la voz de un docente de la UTU, que narró la experiencia con privados para acceder a tecnología disponible en la industria pero lejana aún para la educación. Terminó siendo un nuevo disparador que extendió y refocalizó la discusión sobre si ir diagramando la academia en función de las necesidades del mercado y la eventual conexión con el empresariado para disponer de tecnología era o no “poner la educación pública al servicio de las empresas”.

La Diaria 3/6/2013


Para leer la nota en su contexto original, pueden dirigirse a la página de La Diaria mediante el siguiente link:
http://ladiaria.com.uy/articulo/2013/6/mirada-de-largo-plazo/

Síntesis del Primer Encuentro en Defensa de la Educación Pública - PIT-CNT-

El día 29 de Marzo de 2012 se desarrolló en el local central del PIT – CNT una jornada en defensa de la Educación Pública con amplia participación de diversos sindicatos de la Central Obrera y otras organizaciones sociales.  Durante la mañana se realizó un panel que contó con la presencia del Rector de la Universidad de la República, el Presidente del Consejo Directivo Central de la ANEP, los consejeros electos del CODICEN, uno de los coordinadores del PIT CNT y un compañero del Sindicato del Gas. 
Los siguientes párrafos reflejan los acuerdos mayoritarios alcanzados. 

DECLARACIÓN

1. La coyuntura presenta un escenario en la cual los sectores populares están en el gobierno aunque los resortes principales del poder económico y mediático continúan en manos del bloque de poder y en donde a su vez se fortalece el movimiento obrero de masas. El movimiento obrero juega un papel principal en la construcción de una nueva hegemonía basada en la solidaridad, la cooperación, el trabajo digno para todos, el acceso a la salud, la vivienda, la cultura y el derecho a una educación pública a lo largo de toda la vida y para todos. No existe propuesta educativa aislada del proyecto de país al cual se aspira, por lo cual el proyecto de país productivo con justicia social y participación democrática interrelaciona de manera dinámica y dialéctica a los trabajadores organizados con la educación que queremos. 

2. Por lo dicho reafirmamos los principios fundantes  de la educación pública uruguaya, tomando  como preceptos  propios la gratuidad, obligatoriedad, universalidad, libre acceso, laicidad, autonomía y cogobierno, participación y democratización en la propuesta educativa. Dichos principios constituyen la base de nuestro proyecto educativo de corte popular y  democrático, que contribuya a la formación de ciudadanos solidarios, libres, creativos y críticos, capaces de llevar adelante las transformaciones necesarias en nuestra sociedad, que apunten a un proyecto de país más justo, un país donde el trabajo dignifique a sus habitantes, en donde se erradique la pobreza, un país productivo, sin marginalidad, y sin exclusiones. Para el PIT CNT  la educación es un derecho social inalienable de cada ciudadano, y como derecho humano constituye un deber del Estado garantizar que ésta llegue a cada uno de los habitantes del país a lo largo de toda la vida.

3. Existe una gran producción previa sobre el tema. Una muestra de ello la constituyen las elaboraciones emanadas del Congreso del Pueblo,  del Debate Educativo con su posterior Congreso de la Educación y las elaboraciones sostenidas por los sindicatos vinculados directamente al ámbito educativo. Con respecto a la ley de educación surgida en forma posterior al primer Debate Educativo se entiende que ésta no recogió las conclusiones del mismo habilitando mayores niveles de injerencia del Ministerio de Educación sobre la ANEP. Así, en la coyuntura se asiste con gran preocupación  a una intervención encubierta sobre el Ente autónomo de la educación, contraviniendo principios históricos que provienen de la génesis de nuestro sistema educativo. Que un partido político se encuentre al frente del gobierno nacional no significa que se deba adueñar del sistema educativo, que debe permanecer ajeno a los vaivenes electorales y a las disputas partidarias. 

 4. Con respecto al desarrollo de la UTU se percibe que la ley de educación 18.437 asestó un duro golpe al subsistema, fragmentándolo y reduciendo el mismo. Desde nuestra perspectiva se debe contar con un sistema de educación técnico - tecnológica que abarque desde el ciclo básico hasta los cursos terciarios. En consecuencia habría que generar una correlación de fuerzas favorable a la no implementación de estos cambios.  Por otra parte es imposible generar tecnología sin la investigación necesaria proveniente de los ámbitos educativos y productivos. El trabajo, la educación y el país productivo son tres conceptos que deben estar fuertemente ligados. Necesitamos defender una educación politécnica que no implique multiplicar el poder de las trasnacionales, la competencia desenfrenada y el uso expoliador de ciertas tecnologías. 

5. En materia de educación inicial se reivindica la conclusión del Congreso de Educación: que comience la misma desde el nacimiento y se desarrolle de forma continua y permanente a lo largo de toda la vida y que el Estado la garantice, fortaleciendo el sistema público en todos sus niveles. 
6.  Sobre la  educación especial se ratifica también lo expresado en el mismo Congreso: Las escuelas especiales no deben desaparecer, sino transformarse en centros de recursos para la formación permanente, la investigación; debe ser asiento de equipos interdisciplinarios como atención de primer nivel para los niños y sus familias, detección precoz de sus disfunciones, estimulación temprana, asistencia psicomotriz, fonoaudiológica, u otras intervenciones específicas.  

7. Con respecto al presupuesto para la educación se valora el esfuerzo realizado por este gobierno de izquierda que ha multiplicado la asignación de recursos para el sistema de educación pública. La diferencia entre este gobierno y los anteriores al año 2005 es abismal. No obstante hay que seguir profundizando este aspecto pues los fondos resultan todavía insuficientes. La propuesta de la UNESCO del 6% del PBI para la educación, es nuestra meta como base. Debemos impulsar desde el PIT CNT que se destine a la educación un presupuesto prescriptivo de modo que esté ligado al crecimiento del PBI pero no se pueda rebajar cuando el PBI descienda. 

8. El trabajo que surja de la Comisión de Educación del PIT CNT debe proyectarse hacia la construcción de un nuevo debate educativo y 2º Congreso de la Educación que tiene que ser representativo y fuerte, socialmente muy vigorizado por los ámbitos sociales que lo reivindiquen. El punto de partida de este nuevo congreso no puede ser menor a la participación y representatividad registrada en el anterior.

9. Finalmente, se proponen los siguientes puntos:  
a) Impulsar junto a otras organizaciones sociales y teniendo como horizonte el  2º Congreso de la Educación, un Movimiento en Defensa de la Educación Pública Estatal. 
b) Creación de una Mesa de Trabajo o Comisión de Educación del PIT CNT ampliamente representativa de los sindicatos de la Central que defina su forma de trabajo junto al Secretariado Ejecutivo.
c) Generar una red de información sistematizada de modo que llegue a todos los puntos del país mediante correos o boletines electrónicos. 
d) Ubicar como tarea prioritaria la construcción de propuestas de parte de la Central para ser volcadas en el 2º Congreso de la Educación.   

Nota sobre la primera instancia previa al Encuentro de CONTRAFUEGOS.

Se largó la previa del Encuentro Popular de Educación

Este viernes 31 de Mayo se realizó la primer actividad preparatoria del ENCUENTRO POPULAR DE EDUCACIÓN.

El Encuentro está organizado por el Pit-Cnt, Sindicatos de la Educación, Movimiento en defensa de la Educación Pública, Movimiento Estudiantil.  

En esta primer actividad desarrollada en el local del SUNCA (Sindicato de la construcción) participaron  alrededor de 150 personas. El eje en discusión fue “EDUCACIÓN Y TRABAJO DESDE UNA CONCEPCIÓN EMANCIPATORIA”

Entrevista:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=-UFORdntEOo

Para leer la nota en su contexto original, pueden dirigirse a la página de Colectivo Contra Fuegos mediante el siguiente link:
http://contrafuegos.org/2013/06/2288/

miércoles, 12 de junio de 2013

Cronograma de actividades previas

Para abordar estos tres ejes temáticos, previo al Encuentro, se realizarán actividades preparatorias en tres zonales de Montevideo, según el siguiente cronograma:

1- Eje “Educación y trabajo desde una concepción emancipatoria”
Viernes 31/05, a las 18hs, en el local del SUNCA.
Yi 1538 esquina Paysandú.

2- Eje “Educación, sociedad y construcción democrática”

Sábado 15/06 a las 14hs en el Local del Programa APEX del Cerro.
Haití 1606 (Ex Frigorífico Artigas) Cerro de Montevideo.

3- Eje “Bases materiales para un proyecto educativo de largo plazo”

Sábado 29 de junio a las 14hs (Complejo JP Varela de FUCVAM).
Av. Bolivia 2551 esquina Camino Carrasco.

A estas actividades se sumarán otras en el interior del país, en un proceso que culminará con la realización del Encuentro los días 26 y 27 de julio. 


La participación en todas las actividades está abierta a toda la población y la entrada es libre y gratuita.


Los tres grandes ejes temáticos

Educación y mundo del trabajo desde una concepción emancipadora

Llamamos a discutir acerca de la falsa oposición que, en una pretendida defensa del mundo del trabajo, menoscaba, descalifica y elimina la educación en las disciplinas de las humanidades. Las humanidades, por su carácter esencialmente letrado, han sido opuestas tanto a los conocimientos científicos como a las habilidades prácticas, perdiéndose así de vista que el conocimiento letrado es la condición indispensable de cualquier conocimiento que se precie de ser algo más que imitación mecánica. Por eso deberían ser indisociables, en una perspectiva de educación integral, del trabajo, entendido como la actividad esencialmente humana de transformación creativa de la naturaleza y del entorno.

Educación, sociedad y construcción democrática 

En este plano, llamamos a interrogarnos sobre la repetida frase “la
educación está en crisis”, afirmación que tiende a olvidar la historia de las decisiones político-partidarias que han venido construyendo nuestro sistema educativo, así como tiende a responsabilizar de “la crisis” a los docentes y a sus organizaciones sindicales, acusadas de defender los “privilegios” de individuos que “paralizan” y se niegan a los “cambios”. Llamamos pues a objetivar el ataque a los educadores y a recoger la riqueza de las experiencias e iniciativas pedagógicas creadas y sostenidas silenciosamente por sus docentes en todos los niveles de la educación pública.
También, llamamos a discutir la supuesta superioridad de resultados de la enseñanza privada sobre la pública, y a considerar la no comparabilidad de las respectivas evaluaciones, vistas las diferencias de principio (posibilidad de selección de sus alumnos versus prohibición de selección) que separan ambos sistemas. 
De igual modo, llamamos a la reflexión sobre el proceso de
mercantilización de la enseñanza, movimiento ya muy avanzado en otros países en que escuelas, liceos y universidades se han convertido en florecientes oportunidades de negocio, en pingües máquinas de enriquecimiento de unos pocos. En ese sentido, conviene reflexionar sobre la expansión de los mecanismos de financiamiento público de la enseñanza privada.
Del mismo modo, proponemos una discusión en torno a las políticas
universales, como principio inclaudicable de la enseñanza pública, como su razón de ser y su superioridad. En consonancia, proponemos discutir las políticas focalizadas y sus efectos de falsa inclusión, o de inclusión que vuelve a excluir. En ese plano, es necesario considerar las soluciones que, bajo el nombre "autonomía”, promueven la cesión del principio de universalidad en nombre del “contexto” y de “las necesidades” del contexto, al tiempo que pretenden instaurar mecanismos de competencia y de management empresarial entre los “centros” así “autonomizados”. 
También en este terreno, hay abundante experiencia internacional que nos alerta sobre los resultados que arroja la “autonomía” entendida en esos términos. A este propósito, será de interés considerar los acuerdos alcanzados en el Congreso Julio Castro en
torno a un modelo de descentralización alternativo, en el marco de la unidad curricular, así como convendrá interrogarse acerca de una participación asentada en los “consejos de participación”.

Bases materiales para un proyecto educativo de largo plazo
En este plano, llamamos a considerar las falacias encerradas en el
insistente dicho según el cual “la educación ha recibido el mayor presupuesto de su historia, y sin embargo los resultados no se ven”. En primer lugar, debe considerarse el constante descenso, en los últimos años, del porcentaje del PBI atribuido al presupuesto de la enseñanza, según los datos proporcionados por el Banco Central y estudiados por los economistas Patrón y Vaillant. 
En segundo lugar, debe interrogarse la supuesta relación directa entre “inversión” y “resultados”, cuando de enseñanza se trata, dominio este en que la categoría “resultados” encierra una complejidad que resiste la cuantificación pura y simple.
Por esto, proponemos la discusión crítica de las evaluaciones realizadas por agencias externas al sistema y orientadas por técnicos ajenos al mundo de la educación. Llamamos a considerar la viabilidad de las evaluaciones realizadas ya sea por expertos en “evaluación” ignorantes de las disciplinas específicas así como de los principios y de las prácticas pedagógicas involucradas, ya sea por docentes que deben abdicar de su condición para encajar en los formatos evaluativos tecnocráticos.
Proponemos entonces considerar modelos alternativos, por ejemplo, el elaborado por Giroux, a través de la figura del “intelectual transformativo”.
También en este plano, convocamos a discutir el desistimiento en que incurre el Estado, cuando afirma que “no es posible aumentar el presupuesto educativo porque no lo permite el espacio fiscal”. Esta negativa del Estado uruguayo a cumplir con sus obligaciones con respecto a la educación pública puede ser comparada con otras situaciones internacionales, de las que surge un contraste por demás desventajoso para Uruguay.